jueves, 12 de julio de 2012
Nota de Prensa sobre el incremento del 303% de denuncias por tortura en Nuevo León
Nota de prensa sobre caso de tortura a elementos de la Policía de Monterrey por Agentes Ministeriales
Denuncian policías de Monterrey tortura de Ministeriales
miércoles, 11 de julio de 2012
Tortura en Nuevo León
Actualmente y bajo el justificante de la mal llamada guerra contra la delincuencia, los procesos indagatorios se han visto minados de vicios y usos que bien podían asombrar hasta al mas sádico de los inquisidores de la antigua Nueva España.
No es de todos desconocido que las tácticas y técnicas de acopio de evidencia e información por parte de nuestros Agentes Investigadores se basan casi en su totalidad a la aplicación de mecánicas de tortura, mediante las cuales se obliga al sujeto investigado a aceptar crímenes que no cometió.
A la fecha los penales de la entidad se encuentran llenos de esas historias, personas que se vieron involucradas en investigaciones criminales por haber estado en el momento equivocado en el lugar equivocado o tener vinculo con la persona incorrecta.
Los mecanismos de Tortura utilizados en los sujetos investigados varían tanto como la imaginación del despiadado Agente Investigador le alcance.
Usando desde instrumentos simples como la ya conocida bolsa de plástico en la cabeza, golpes con objetos contundentes en las zonas blandas del cuerpo, inmersión en tanques de agua, choques eléctricos y demás que resultaría aberrante describir.
Pero la Tortura no solo ocurre de forma física cuando el detenido es sometido a los tratos antes mencionados, sino que comienza desde que el Agente Investigador aborda al Ciudadano.
Mediante engaños y amenazas, se logra someter a la victima a fin de acceda a acompañar a los Investigadores a donde luego se convertirá en la sala de juegos de estas perversas entidades.
Tal proceder a la luz de la investigación científica legalista y protectora de los Derechos Humanos, resulta atentatoria a todos los principios establecidos de una Nación Democrática civilizada.
Acorde a los Principios rectores que devienen de nuestra Constitución Política Federal, todos gozamos en primer término de la presunción de inocencia, todos tenemos derecho a no ser incomunicados, a que nos asesore un abogado o persona de confianza, a no ser obligados a declarar en nuestra contra y a ser sometidos a un juicio justo, en donde se tenga la oportunidad de defensa, donde sepamos quien y de que se nos acusa y sea el acusador quien aporte las pruebas que comprueben tal imputación.
Es tan común hoy en día escuchar en los medios de comunicación que se detuvo a tal o cual persona y que solo hasta después de cierto tiempo se le permitió el contacto con su abogado o con su familia, que el ciudadano ya no alcanza a percibir que ese simple hecho que se esta narrando en el medio de comunicación ya constituye por sí mismo una Violación a nuestros Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales.
De nada nos sirve que los nuestros Agentes Investigadores fabriquen probanzas y obliguen a los acusados a inculparse cuando al paso del tiempo y mediante el juicio apropiado, se comprobara la inocencia, resultando así únicamente en la afectación de la vida de un inocente y en la impunidad del verdadero delincuente.
Fomentemos la utilización de Técnicas Científicas Forenses que robustezcan las acusaciones y el apego a Derecho y respeto a las Garantías consagradas en nuestra Constitución.
Reprobemos y Denunciemos la Tortura y las Violaciones a nuestras Garantías Individuales y Derechos Humanos.
En dicho informe se da vista al Presidente Felipe Calderón Hinojosa de tales situaciones y se le insta a implementar las medidas respectivas para el cese de dichas practicas.
jueves, 24 de mayo de 2012
ILEGALIDADES EN LA LEGALIDAD
domingo, 25 de marzo de 2012
Procesos Penales y Tortura en México
DECLARACIÓN ANTE EL MINISTERIO PUBLICO, APRECIACIÓN DE LA.
"Es absurdo decidir que hubo coacción o violencia cuando el acusado declaró ante el Ministerio Público y cuando produjo su preparatoria, si no existen pruebas, ni presunciones que la hagan inverosímil, y sí, por el contrario, datos que la corroboren, como la denuncia de la ofendida y las declaraciones de algunas personas."
CONFESIÓN. PRIMERAS DECLARACIONES DEL REO.
"La confesión tiene pleno valor probatorio de acuerdo al principio de inmediación procesal, porque fue producida por el acusado sin aleccionamiento o reflexiones defensivas y por ello debe prevalecer sobre las posteriores; tanto más si fueron emitidas al día siguiente de ocurridos los hechos delictuosos."
De lo que podemos concluir que aunque hemos venido avanzando en materia de modernización en el sistema de justicia penal, siguen existiendo criterios que propician el uso de la tortura como medio para la obtención de una confesión.
Recomendamos como herramientas de eliminación de la practica de la tortura, su eficaz denuncia y documentación; la preparación de personal calificado para la recavación de pruebas y la implementación de criterios legales que erradiquen de plano el valor de la confesión en México.
Continuemos nuestra profesionalización a fin de establecer un ambiente de respeto a nuestros Derechos Humanos y Garantías Individuales.
La obtención de un fallo condenatorio basado en evidencia científica, siempre será indicio de un estado de seguridad democrática.
La obtención de condenas basadas en tortura y elementos probatorios falsos, siempre será indicio de una sociedad retrograda y autoritaria.
Es tiempo de respetar nuestros Derechos y los de los demás, es tiempo de cientifizar a nuestros cuerpos de seguridad, es tiempo de implementar los Derechos Consagrados en nuestra Constitución recién traídos de los tratados garantes de nuestros Derechos Humanos.
martes, 21 de febrero de 2012
Articulo.- “Mátenlos en caliente” por Cesar Valdéz.

“...dime, dime, ¿para quién hicieron la cárcel? /
porque el rico nunca entra y el pobre nunca sale...”
La Polla Records
44 muertos se suman a la larga lista de suicidios supuestos más nunca investigados, muertes “naturales” ydescaradas ejecuciones ocurridas en penales de Nuevo León en los últimos años, mostrando lo que siempre sesupo: que las autoridades no han podido ni querido controlar el sistema penitenciario, a ciencia y paciencia de unaprensa inquisitorial que alimenta a una opinión pública santurrona cómodamente instalada en la ignorancia y el fácilrecurso del afán de linchamiento.
Hoy lunes 20 de febrero de 2012 algunos columnistas han ubicado estos terribles hechos en el contexto nacional,señalando que estos asesinatos en el penal de Apodaca son parte de una cadena de sucesos de sangre encentros penitenciarios como los de Juárez o Tijuana, en donde también se han registrado homicidios, en violentascircunstancias a los que los funcionarios estatales y federales dan carpetazo con la etiqueta de “motín”.
Sin embargo, el caso del sistema penitenciario de Nuevo León tiene particularidades que le dan a los 44asesinatos del penal de Apodaca un cariz más terrible que el que de por sí tiene una matanza de esasdimensiones; cariz que tiene que ver con lo anómalo del funcionamiento habitual de las instituciones deadministración de ese sistema penitenciario y de la percepción que los nuevoleoneses tienen de él.
Tenemos a una autoridad estatal que por decenios ha dejado a las cárceles en un limbo jurídico y administrativo,en manos de funcionarios que más que rendir cuentas a la sociedad, han convertido al sistema penitenciario en unnegocio particular, una industria que opera completamente al margen de la ley y cuya materia prima son personaspobres que no tienen con qué defenderse en un sistema penal completamente venal, estructuralmente corrompido,que permite que los criminales con recursos tengan muchas maneras de evadirlo, en tanto que provoca la condenade muchos inocentes.
Esta es la realidad que se tenía antes, mucho antes de que los cárteles “sentaran sus reales” en Nuevo León(cómo preconizó recursivamente el clásico Coco Coindreau), y es el estado de cosas que permitió que esoscárteles pudieran fácilmente tomar el control de la estructura de mando penitenciaria, como relevo natural de esosfuncionarios cuya única motivación era la ganancia monetaria y el abuso del poder.
Todas las voces que advirtieron el tic-tac de esta bomba de tiempo fueron ignoradas y vilipendiadas, como en elcaso de la Hermana Consuelo Morales, quien desde su organización, Ciudadanos en Apoyo a los DerechosHumanos, A.C. (CADHAC), insistió desde los años 90 en que si no se echaba mano a esas islas jurídicas que sonlos penales, las consecuencias serían desastrosas. Ni siquiera el que CADHAC haya llevado la denuncia de estasituación al plano internacional fue suficiente para que las autoridades estatales emanadas del PRI y del PANmovieran un dedo.
¿Para qué iba un gobierno estatal desgastar sus preciosas energías en someter al imperio de la ley a lascárceles?, ¿qué beneficios tendría un gobernador, un procurador, si atendiera las constantes denuncias deviolaciones sistemáticas a los derechos humanos en los penales?. Nuestros funcionarios democráticamenteelectos no vieron, y no lo ven aun tras los maderos de esos 44 ataúdes, qué tajada política se puede cortar de esepastel explosivo, ya que tienen a la opinión pública de su lado, pues es de todos sabido que quien está en la cárceles porque se lo merece, y se tiene una seguridad plena de que “nosotros” jamás tendremos que ver con esesubmundo de citatorios, barandillas, abogados, jueces, actos de formal prisión, consignaciones.
La dichosa opinión pública acude al espectáculo del asesinato e incineración de presos con ese ánimo terapéuticoque a decir de Camilo José Cela, llevaban los campesinos españoles de la preguerra que acudían a ver a loscondenados a morir en el garrote, ya que, “el pueblo sencillo lo único que pide es un poco de sangre”. Los 44, cadauno de ellos, se merecía la muerte que tuvo, es de “los otros”, muy otros, los que no son ni serán jamás“nosotros”, y el campesino vuelve a su labor con el alma purificada y la renovada certeza de su inocencia perpetua.
Es así como en Nuevo León esa combinación de una casta de burócratas en el poder del sistema penitenciario -ahora compartido o cedido a los cárteles-, con una ciudadanía educada en la lógica de la ley fuga, de lasrespuestas prontas y expeditas que aplauden la eliminación de quienes no son como uno; es que tenemos comoconsecuencia una matanza de proporciones tales que deberían movernos a la reflexión por lo menos, o a tenercomo desenlace la reestructura de ese aparato penitenciario.
Ni una cosa ni otra pasarán.
“Mátenlos en caliente”, ordenó Porfirio Díaz y tras cumplido el mandato con la premura que la orden implicó, lafrase quedó en la memoria de muchos mexicanos como una anécdota festiva de lo que debe hacer un buengobernante, sin que nadie se tomara la molestia de recordar o de saber siquiera quiénes fueron los sujetos pasivosde aquél arranque justiciero del tirano. Igualmente, los 44 asesinados del penal de Apodaca pasarán rápidamenteal olvido y de su muerte sólo tendremos un recuento cuando algo equivalente vuelva a suceder, pues no se moveráun dedo gubernamental para que las causas de tal desastre sean atendidas.
lunes, 20 de febrero de 2012
Muerte en el Penal de Apodaca
Nuevamente la muerte ha llenado uno de los centros de reclusión de nuestra entidad; esta vez fue el turno del Penal de Apodaca. Una vez más el Penal de Apodaca fue escenario de una revuelta entre internos que dejo como saldo al menos 30 personas sin vida.
miércoles, 7 de diciembre de 2011

miércoles, 12 de octubre de 2011
Entrevista a Lic. LEONEL JASSO por AZUCENA URESTI -aw radio
Entrevista realizada por Azucena Uresti al Lic. Leonel Jasso en donde se analiza la inconstitucionalidad de los retenes tipo antialcohol en la Ciudad de Monterrey y sus consecuencias.
AW-Radio.
martes, 4 de octubre de 2011
En sus declaraciones los familiares manifiestan su desesperación por la falta de apoyo de los diversos niveles de Gobierno.
Dentro de la entrevista, LEONEL JASSO, asesor del grupo investigador periodístico elabora un análisis de la situación que atraviesa la familia de las personas fallecidas y las diversas leyes que sirven de sustento para brindar el apoyo a estas en el ejercicio de sus derechos como víctimas u ofendidos de delitos en el Estado de Nuevo León.
Ante cualquier delito, el Estado por medio de la Procuraduría de Justicia tiene la oblación acorde a la Ley de Protección de Víctimas y Ofendidos de Delitos de Nuevo León, de brindar el apoyo y asistencia, la omisión de ello puede constituir desde una falta administrativa hasta un delito.
Denuncialo.

